Capítulo 278: No Había Prisa, Siempre Habría una Oportunidad para la Venganza.
—Iré a por las bebidas, ¡las traeré ahora mismo! —exclamó Iliana, impaciente por actuar.
Valeria había reunido una suma sustancial para comprar su libertad, y Iliana no sabía cómo agradecerle. El brandy, a diferencia del vino tinto, tenía un golpe fuerte y duradero. No podía permitir que Valeria lo bebiera.
—No, tiene que ser la señorita Ramírez quien beba, —dijo Rodolfo con firmeza—, tu bebida no cuenta.
La frustración hizo que el rostro de Iliana palideciera.
—Señor Rodolfo, ¿por qué ser tan a