Capítulo 25

La invitación llegó en una bandeja de plata, literalmente.

El mayordomo la dejó sobre la mesa del desayuno, justo entre mi café y el silencio hostil de Lorenzo. Era una cartulina gruesa, color crema, con letras doradas en relieve.

Fiesta Anual del Solsticio. Yate Imperio. Puerto de Valencia. Zarpa: Viernes, 18:00h.

El yate. La joya flotante de los Castillo. El mismo yate que Mateo y yo planeábamos hundir legalmente.

—Es obligatorio —dijo Lorenzo sin levantar la vista de su periódico financiero—. Todos los socios clave estarán allí. Y tú eres la atracción principal de este año.

—¿Atracción principal? —pregunté, tomando la tarjeta—. Suena a que vas a exhibirme en una jaula.

Lorenzo bajó el periódico. Sus ojos recorrieron mi bata de seda con una familiaridad posesiva.

—No necesito una jaula, Elena. Ya vives en una. El barco es solo... un cambio de escenario. Asegúrate de llevar ropa adecuada. Nada de trajes de oficina. Quiero que brilles.

Mi habitación en la mansión Castillo era una fort
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP