Capítulo 22: Regalo de bodas.
―Sé que las hubo ―suspiró Gabrielle ―Pero con todo lo que estaba pasando, Nero y yo creímos que lo mejor era esperar a que las cosas estuviesen más tranquilas y tomarlo con calma ―dijo mirando a su madre y después a Anna, quien aún lucía sorprendida ―Entre el juicio, la asamblea y el embarazo de Luna madre, todo ha sido una locura ―explicó antes de clavar sus ojos en Nero ―Además, queríamos hacer las cosas bien, pues debido a todo el trabajo, mi compañero apenas y tiene tiempo libre ―
―Oh Gaby