Capítulo 19: Viaje por mar.
Sin apartar la mirada del palacio e ignorando todo el caos a sus espaldas, Máximus permaneció inmóvil en su lugar. Ni si quiera se movió cuando el ferry se sacudió con ligereza al cruzar la barrera de protección.
Expectante por poder presenciar como los maestros hechiceros cumplían su promesa, Máximus entrecerró los ojos y cruzó los brazos.
No sabía si podría verlo, después de todo, las barreras de protección habían estado ahí por siglos y jamás las había visto. Sólo conocía su límite gracias a las embravecidas aguas que disuadían a cualquier humano a tan siquiera acercarse.
“Ahí está” ―gruñó Maoz tan de repente, que Máximus no pudo evitar dar un pequeño respingo sorprendido
Como si los maestros hechiceros quisieran brindarles paz, una gigantesca esfera resplandeció brevemente, recubriendo el enorme espacio circundante a dónde debería estar la isla.
―El seguro está puesto ―escuchó decir a aún asqueado Gael, lo que provocó que Máximus se girara hacia él
Para su mala, o tal vez buena su