Capítulo 11.4: Idylla y Bemus.
Al ver como Bemus se sacudía un escalofrío, Castiel soltó una carcajada, pues ciertamente su abuela era una mujer sumamente posesiva.
―Vale, les contaré sólo si prometen no contárselo a nadie más ―dijo Bemus ―No es nada del otro mundo y tampoco es una historia muy larga, sin embargo, lo que sí lo es, es el camino al templo, lo que les dará tiempo suficiente para presionarme… ―
―Te juro que yo no diré nada ―dijo Castiel fingiendo cerrar una cremallera en su boca
―Nosotros tampoco ―dijeron Dante,