Capítulo 11.3: Relación secreta.
Recordando que debía de ser más discreta, Anna apartó su mano de la mejilla de Dante, lo que provocó que el joven soltara un triste suspiro.
―Si ella los está esperando, lo mejor será que no nos entretengamos más ―dijo Bemus poniéndose de pie rápidamente ―Cuando termine su visita, la llevaré a Jericó, a Artemis y a Ginebra les gustará escuchar lo que tiene que decir sobre Zeth ―dijo alegremente
―Gracias señor Bemus ―dijo Anna sonriéndole
―No agradezca ―dijo el hombre con cariño antes de girarse