21. La señal que me guía a ti
El insomnio es una tortura. Me mantiene despierto, dejándome a solas con mis pensamientos, con la certeza de que Lena está en algún lugar, perdida en un mundo que ha decidido olvidarla. Mi cuerpo está agotado, mi mente al borde del colapso, pero no puedo rendirme. No cuando aún siento su presencia en cada resquicio de mi alma.
Las calles están desiertas. Camino sin rumbo fijo, guiado por la desesperación y la esperanza entrelazadas en un mismo suspiro. No tengo pruebas de que ella siga aquí, de