11. Amarte me está matando
Lena está en la cama.
Yo estoy en el suelo.
Entre nosotros, solo hay aire denso y el eco de palabras que ninguno se atreve a decir.
No durmió. Lo sé porque yo tampoco lo hice.
Y porque cada vez que abría los ojos en la oscuridad, podía sentir su mirada sobre mí.
Como si me estuviera observando.
Como si estuviera buscando algo.
Algo que no sé si sigue en mí.
O si ya lo perdí.
Cuando el amanecer golpea las cortinas, ella se levanta sin mirarme y entra al baño.
El sonido del agua llena la habitaci