80. ¿DE QUIÉN ES ESE HIJO?
Helena no se dió cuenta de los rápidos que eran sus pasos, hasta que algún músculo de la pierna le empezó a doler. El pequeño Mikkel ya se había calmado, pero ella se sentía insegura de estar en aquel lugar.
Miraba para todos lados, intentando sentirse segura, cuando bajó el ritmo de sus pasos, su bebé comenzó a reírse, haciendo que Helena se relajará.
— ¡Hola, Helena! ¡Buenos días!
Helena se congeló, no había visto venir a Amex. Amex la estuvo esperando mucho tiempo, sin tener la segu