56. DEMOSTRANDO MI INOCENCIA.
Alexander estuvo trabajando la semana siguiente dejándose ver como el emperador demandante que había sido antes de la llegada de su esposa. Las cosas estaban saliendo excelentes para él, las ganancias, inversiones, el trabajo en sí había aumentado todo el reinado Dixon.
— Señor Dixon —Jorge entró a su oficina, sin hacer ninguna broma, pues se encontraba molesto con su mejor amigo— Su padre ha llegado a las instalaciones.
Alexander se llevó su mano a la barba, pensando en lo que su padre q