43. UN CORAZÓN ROTO.
Alessio Bennet había terminado en el hospital King. Sus heridas no eran de riesgo, pero si debían ser tratadas. Su familia había llegado después de que fue ingresado, exigiéndole que dijera que había pasado.
— ¿Quién fue el culpable? Lo pagará, solo dame el maldito nombre —exigió su madre con enojo.
Alessio resopló, él mejor que nadie sabía que no podían hacer nada en contra de la familia Dixon.
— No servirá de nada —respondió Alessio.
— ¿Qué está pasando, hijo? Necesito una explica