42. EL ENEMIGO CERCA.
Alessio retrocede al ver a esos dos hombres que parecen estar donde Verónica Cox esté. La mirada fría de Alexander se dirige a él, pero lo que lo hace temer es la mirada sádica de Antoni Mash.
— Verónica, sube al auto —ordena sin verla, Alexander.
Verónica corre hasta llegar al auto. Nunca pasó por su mente que Alessio encontraría viable seguirla. Nunca pensó que debía cuidare la espalda de él. ¿Desde cuando sospecha de ella? ¿Cuánto sabe, realmente?
— ¿Quién te crees para pensar que p