40. EL TIEMPO NO CURA LAS CICATRICES PROFUNDAS.
Alessio entró a la oficina del investigador privado. Había pasado cuatro meses desde la desaparición de su esposa. Cada día, apartaba dos horas del día para buscarla. Alessio conocía a Helena de toda la vida, sabía que no tenía amigas porque trabajaba, había ido a buscar al abogado ya varias veces, pero siempre lo sacaba la seguridad del lugar.
— Señor Bennet, hemos estado vigilando las entradas del abogado que lleva el caso —informa el hombre— Su esposa no ha aparecido en dos meses que llev