39. EL ABOGADO MARTÍNEZ.
Verónica se bajó del auto justo cuando estacionó frente al consultorio del abogado. Llevaba prisa, sus tacones resonaron por el pavimento de aquel estacionamiento.
Según los mensajes, Helena ya se encontraba esperándola. Habían decidido dar el siguiente paso lo antes posible, antes de que cualquier persona notara el embarazo y fuera imposible anular el contrato de divorcio.
— ¿Estás bien? —preguntó Verónica al encontrar a Helena.
Helena se notaba con la mirada llena de tristeza, no era