Derek observó todo en su oficina, notando que no solo podía ver el color del rostro de su luna, sino que todo era blanco y negro, como si viera a través de una pantalla de televisión antigua.
Tocó su cabello, deslizando los dedos por un mechón con desesperación. Pero nada. Ese rojo que lo hipnotizaba… había desaparecido.
Miró el hilo invisible que lo unía a ella y sintió miedo.
#Derek, parece que pronto estaremos totalmente ciegos… Digámosle a nuestra luna, ella no puede dejarnos morir…# —llori