Desnuda ante el Alfa.
Scarlet, desesperada, forcejeaba con la bata, tratando de arrancársela. El líquido ya había consumido parte del pantalón y le estaba quemando la piel.
Leo estaba paralizado.
—Scarlet… Claudia… ¡No sé qué hacer!
Y entonces, de la nada, Derek cruzó la puerta.
Entró como un vendaval. No preguntó nada. Solo la cargó en brazos con fuerza.
—¡Permiso! —rugió, saliendo con ella en brazos, empujando a todos mientras ellos lo miraban boquiabiertos.
Scarlet no sabía si el dolor le estaba jugando una mala