Alianza entre ratas.
La Land Rover en que iba Selene se sacudió bruscamente cuando pisó el freno de golpe. El chirrido de las llantas retumbó en la carretera, y ella soltó el volante, quedando con las manos suspendidas en el aire, temblorosas, antes de mirárselas con horror.
—¿Mi poder...? —susurró, como si acabara de descubrir su peor pesadilla—. ¿A dónde demonios se esta yendo todo mi poder?
El pánico le nubló la vista. Su vigor de Gamma, esa energía feroz que siempre la había hecho sentir invencible y por encima