Liam no podía creer lo que acababa de decir su padre.
—¿De qué estás hablando? Sabes que no puedo hacerle daño a Janette.
Reynold bufó.
—¿Qué? Puede soportarlo. No es como si la amaras ni nada de eso. Todo esto lo hemos hecho por lo que planeamos obtener.
Liam negó con la cabeza.
—Sí, quizá empecé todo esto por lo que podía ganar al casarme con ella, pero la amo de verdad, papá. Además, después de casarnos, estará conmigo el resto de su vida. ¿Cómo quieres que me quiera si le hago eso?
Reynol