Capítulo 82. La Promesa
RANDALL
El impacto del disparo fue como un puñetazo brutal en el estómago, un fuego líquido y abrasador que se extendió en un segundo por todo mi cuerpo. Caí pesadamente al suelo, sintiendo cómo el mundo entero comenzaba a girar a una velocidad vertiginosa a mi alrededor. La última imagen nítida que retuve en mi mente fue la de Bratt llevándose a Anna a la fuerza por el pasillo, mientras su grito desgarrador resonaba con eco en mis oídos antes de que la densa oscuridad me envolviera por complet