Capítulo 86. El amanecer de una nueva era.
RANDALL
El rostro de Bratt estaba completamente retorcido por una locura visceral. Su dedo índice temblaba violentamente sobre el gatillo, apuntando con intención asesina a la sien de Anna. El eco de su risa histérica y desquiciada llenaba cada rincón de la habitación, rebotando en las paredes de piedra. Sabía perfectamente que no quedaba ni un segundo más para intentar negociar. La vida de la mujer que amaba pendía de un hilo extremadamente fino y peligroso.
—¡Suéltala ahora mismo, Bratt! —gri