Mundo ficciónIniciar sesiónANNA
El nombre, Violeta Coronado, rebotaba en las paredes de mi mente como una bala directa, un impacto brutal que me dejó sin aliento. Randall me observaba con una fijeza inquebrantable, esperando una reacción que mis músculos, paralizados por el shock, apenas lograban articular. El sobre que sostenía en mis manos, con ese informe detallado sobre la desaparición, se sentía como una carga insoportable; era una verdad que yo hab&ia







