69. ¿Y cuáles son esos grandes planes?
La ciudad, bajo su manto de neón parpadeante y sombras interminables, parece dormir, pero todos sabemos que nunca descansa. Especialmente ahora, cuando las piezas más peligrosas están en juego. Vicente, siempre impredecible, acecha al Lobo. El Zorro, el nuevo invitado que viene a probar suerte, se mueve con sigilo, como una serpiente en la hierba. Y yo, bueno, yo estoy en el centro de todo, manejando los hilos de este espectáculo que parece ir directo hacia una tormenta.
El coche avanza por las