68. Ya estoy en ello.
Hay un silencio al otro lado de la línea. Sé que lo estoy convenciendo, pero también sé que no es fácil. Vicente no es alguien que acepte estar atado por mucho tiempo. Su idea de resolver problemas es rápida, directa, y casi siempre involucra una bala en la cabeza de alguien.
—Tienes razón —dice, aunque su tono sigue tenso—. Pero si veo una oportunidad esta noche, lo voy a hacer.
—De acuerdo —concedo, porque sé que lo necesita—. Pero hazlo de la manera correcta, y en el momento adecuado. Cuando