44. Todo está perfectamente calculado.
Salgo del edificio sin mirar atrás, mi mente completamente enfocada en lo que viene. El tablero está listo, y Vicente ni siquiera sabe que la partida ya comenzó. Con esta información, tengo la ventaja que he estado buscando durante tanto tiempo.
Mientras conduzco por las calles vacías, solo un pensamiento ocupa mi mente: esto va a terminar pronto. Pero cuando lo haga, será bajo mis términos, no los suyos. Y Vicente, el hombre que creyó tenerme atrapada en su red, verá cómo todo lo que construyó