Flashback
Después de hablar con Giselle y verificar que se encuentra mejor, me dirijo a la cafetería de siempre y cuando la persona que me cierra el paso deja en claro sus intenciones, intento seguir nuevamente de largo.
—Te aseguro que te conviene, es algo referente a tu esposa.
—¿En serio? ¿Y qué me vas a decir que no sepa de ella? —me burlo.
—¿En verdad quieres saberlo?
—Veo que no eres capaz de entender cuando soy sarcástico. Por tu propio bien aléjate de mí, Sarah —gruño, cuando me toma d