Nathan
Con un sobresalto despierto empapado en un sudor helado y mirando a mi alrededor, comienzo a buscar a mis bebés hasta que a mi lado, durmiendo profundamente, se encuentra Giselle y sin saber cómo es que llegó a mi cama, se despierta debido a los jadeos que escapan de mi boca.
—¿E-estás bien? —inquiere con un ligero bostezo y frotando sus ojos.
—¿Q-qué haces aquí? ¿Y las bebés dónde están?
—¿De q-qué bebés hablas? ¿Tuviste una pesadilla? —pregunta intentando enfocar su mirada en mí.
—Las