—¿Cómo que marcharse? —lo cuestiono con una opresión en el pecho que no soy capaz de describir.
—Como lo escucha, Giselle se marchó del país. ¿Acaso pensó que se quedaría y esperaría para que cumpliese su amenaza?
—¿Se fue? —inquiere Scarlett, tomando a su hermano del brazo hasta obligarlo a centrar su atención en ella—. ¿Por qué me mentiste y me dijiste que ella no quería vernos? ¿Y por qué no nos contó sobre su embarazo?
—¿Cuál amenaza? —pregunta al mismo tiempo Kalet, alternando su mirada en