La luz del pasillo en el apartamento de Olivia se apagó a las 9:08 PM, y Alexander lo supo.
Desde su ventana redonda, ese ojo de buey que Emma llamaba “el puerto del Dragón Valiente”, vio desaparecer el pequeño rectángulo de seguridad. Un interruptor se accionó en su mente. Algo estaba mal. Olivia nunca apagaba esa luz antes de las once.
El teléfono vibró en su mano. Thorne. El mensaje fue corto, letal: Gerber dio un dato. Interceptarán a la niña mañana, 10:30 AM, puerta trasera de "The Hearth"