El silencio en el ático de Alexander era tan profundo como el que había dejado atrás en la sala de juntas de Vance Enterprises. No era un silencio pacífico, sino la calma tensa y cargada que sigue a una explosión. Los ecos del "voto de calidad" aún resonaban en las paredes, un fantasma de autoritarismo que había garantizado la victoria, pero había manchado su sabor para siempre.
Olivia permanecía junto al ventanal, mirando sin ver la ciudad que se extendía a sus pies. La adrenalina de la batall