La junta se celebró en la sala del consejo. La misma donde Olivia había ganado su primera batalla. Donde había conquistado su respeto.
Ahora, Alexander entraba solo.
La mesa era larga. De caoba pulida. Doce sillas. Ocupadas. Charles en el extremo opuesto. Eleanor a su derecha. Harold Jenkins. Margaret Cho. Los demás. Caras serias. Expectantes.
Alexander tomó su lugar. El de la cabecera. Pero hoy no se sentía como el presidente. Se sentía como el acusado.
Charles abrió la sesión. Sin preámbulos.