El cuarto día amaneció con una tensión palpable. Olivia había pasado la noche anterior revisando una y otra vez su análisis del hotel de Boston, perfeccionando cada gráfica y cada argumento. Sentía una mezcla de nerviosismo y anticipación; por primera vez, no solo iba a recitar información, iba a defender una idea propia.
Thorne llegó a la biblioteca con una expresión particularmente grave. —Hoy, señorita Green, simularemos la junta. He preparado una sala de conferencias auxiliar. El señor Vanc