El aterrizaje en JFK fue un impacto seco contra la realidad. Olivia sintió el golpe en los huesos. El cielo gris plomo de Nueva York reemplazaba el azul de Milán. Bienvenidos a casa.
Alexander ya estaba transformado. Mientras el avión rodaba, su teléfono cobró vida, vibrante con notificaciones. Olivia vio cómo su mirada se detenía en un nombre: Isabella Rossi. Un correo. Asunto: “Bienvenida. Pendientes de Brignole.” La sombra de la mujer ya estaba aquí, reclamando su parte en su éxito.
—La fach