Maxime
Ella está allí, de rodillas frente a mí. Me envuelve. Me mece. Me susurra palabras como perdones. Ella cree en mí, todavía.
Y la dejo hacer.
La dejo creer.
Porque quisiera que fuera verdad.
Porque me gustaría ser ese hombre.
Ese que vuelve.
Ese que elige.
Ese que ama.
Pero no soy nada de eso.
Soy una ilusión que ella intenta mantener a flote. Una imagen demasiado pesada para ella.
Y yo me callo, porque el silencio causa menos daños que la verdad.
Ya no lloro.
No porque el dolor haya pasa