Maxime
Ella me lanza una mirada sorprendente.
— ¿En tu casa?
Asiento con la cabeza.
— No puedes volver a casa, Léa. Es el primer lugar donde te buscarán.
Ella duda. Veo en sus ojos que quiere protestar, pero sabe que tengo razón.
Entonces, se queda callada y sube al coche.
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Léa – Una Noche de Duda
Miro por la ventana del vehículo, las luces de la ciudad desfilando ante mis ojos cansados.
Mi cuerpo está adolorido, mi mente en ebullición.
Moretti quería capturarme.
¿Por qué?
No soy una amenaza