Eran ya las cinco de la tarde y consideré que era muy temprano para cenar, pero no había comido nada desde el aeropuerto en la ciudad de México antes de abordar el avión y no podría ir de compras hasta el día siguiente.
Salí y comencé a caminar admirando los jardines y las aves, fue entonces cuando vi al perro, era un perro hermoso parecía un lobo con el pelo en tonos plateados, a mí siempre me gustaron los perros, pero este era demasiado grande una raza que no había visto nunca seguramente por