Al día siguiente, Loys Sang los invitó a cenar a todos, con el pretexto de disculparse con Suzy. Además de no enemistarse ni quedar mal con Tenzin. Pero en realidad solo buscaba una oportunidad para poner en ridículo a Suzy. Y que Tenzin la abandonó.
La noche caía con elegancia sobre el centro de Manhattan. La brisa tibia se colaba entre las copas de los árboles mientras las luces doradas del restaurante “The Golden Leaf” iluminaban las ventanas con un aura acogedora. El lugar elegido por Loys