Han pasado tres días desde que supe del acta, pero no han bastado para que mi cabeza y corazón se calmen. Mauricio solo me manda mensajes diciendo que está buscando en el hotel, pero no ha encontrado ni siquiera una copia del documento.
Desisto. No es que una boda no sea motivo de alegría, pero ya tuve una. Y solo por mero requisito, hacer una no me llena de emoción. Por eso no le comentó la opción a Mau, ya que tenga oportunidad de verlo podría abordarlo... O no.
Tampoco tengo prisa, raramente