Capítulo 34

Entramos Miriam por delante, luego yo y al final Gerardo. Vamos tímidos y en silencio, no sabemos qué tanto debemos esperar de la salud del exsenador.

Un hombre con tubos pegados a la nariz, vestido de pijama azul claro de franela se encuentra acostado en la cama, una grande y muy bien arreglada. Se nota que todos han trabajado para que el señor se encuentre lo más cómodo posible. Las ventanas están cerradas, y hace calor aquí.

-Buenas tardes, perdón las fachas pero no quería desaprovechar la o
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