Voy manejando la camioneta de Armando, aún no me acostumbro a ella, sobre todo por la altura. Pero supongo que es cosa de práctica, tengo que llamar a la Fiscalía para que me cuiden mi auto.
Miriam está demasiado callada, no estoy acostumbrada a verla así, creo que lo de su hermano, y consecuente enojo de su papá, la ha afectado de verdad.
-¿Todo bien? -le pregunto sin poder soportar la curiosidad.
-Sí, claro... Perdón, estaba pensando en que quizá ya que vamos para la ciudad, podría pasar a v