-Hola Armandito, buenas tardes... No pensaba verte hasta el día de tu funeral –se burla abiertamente Mauricio. Me tiene tan cerca que puedo sentir su aliento en mi oído, si hubieran sido otros tiempos pasados no me daría tanto asco como el que me evoca hoy.
-Suéltala, cabrón miserable... Deja a Carolina en paz... –le dice siseando entre los dientes, se nota su ira presente en sus ojos mientras empuña su arma directamente a él.
-Uy, creo que alguien está enojado porque tengo a su puta entre mis