«Tenía una esposa», pensó Angelo.
Una esposa que no era más que una desconocida con un rostro hermoso. No le resultaba indiferente, de eso estaba seguro. Recordaba haberse detenido a observarla más de una vez, cautivado por su encanto y seguridad. Pero más allá de eso, apenas habían compartido palabras.
Entonces, ¿cuándo había cambiado todo? ¿En qué momento se había enamorado de ella, al punto de casarse?
La miró, buscando dentro de sí alguna señal, un atisbo de emoción. Esperaba sentir una pun