56. La Batalla por el Corazón
Mientras el misterioso sanador se inclinaba sobre Zuke, tratando de romper el sello que la mantenía atrapada en un estado de inconsciencia, una visión repentina la envolvió. El aire se tornó pesado y oscuro, y en un parpadeo, se encontró en un bosque sombrío. La bruma espesa se alzaba del suelo, y sombras danzaban entre los árboles. En el centro de ese paisaje nebuloso, una figura emergió, brillando con una luz tenue: era su madre, una poderosa hechicera de tiempos pasados.
Zuke sintió una olea