44. Furia Interna
Hans, por su parte, se encontraba en estado de alerta. Lentamente, comenzó a acercarse hacia Zuke, buscando la manera de calmarla o al menos captar su atención. Su tono fue suave, pero cargado de una preocupación genuina.
—Zuke... calma. Mira, no te haré daño. Solo quiero que dejes de lastimar a mis amigos, ¿estás bien? —dijo, con la esperanza de apaciguar la furia que veía en los ojos de la joven. La respiración de Zuke era agitada, y sus ojos brillaban con una intensidad inusual. Parecía estar