37. El Último Asalto
La batalla estaba lejos de haber llegado a su fin, y el destino de todos los involucrados pendía en el equilibrio de la lucha.
De la nada, más carpas rojas se reunieron en el campo de batalla, rodeando a los lobos de Sheridan, a las órdenes de Merik. La situación se volvía aún más crítica, con Latte y sus hombres, así como Casius y los suyos, atrapados en un cerco de enemigos.
— ¡Protejan a Anabella y a los heridos! —gritó Casius con una voz llena de autoridad y determinación. Sus hombres, al i