Bastet avanzó, sus pasos eran silenciosos sobre el suelo de piedra. Se detuvo junto a la mesa de Neferet, sus ojos se posaron en los papiros que Neferet había estado estudiando. El rollo principal, con los detalles sobre el Corazón de Obsidiana, estaba a la vista.
—Ciertamente —dijo Bastet, su voz era melosa—. Pero hay ciertos conocimientos que es mejor que permanezcan ocultos. Ciertos secretos que, si caen en manos equivocadas… podrían traer el caos.
Su mirada se posó en el papiro con la calig