Quedaron con el Tano en que regresarían a Brévena al día siguiente. Él se quedaría en la finca Montenegro con Elías, donde estaría seguro lejos de las garras de Esteban y Ricardo. Solo cuando las aguas se calmaran un poco, irían a buscar a Lorenzo Márquez, el enólogo cuya culpa podía ser su perdición o su salvación.
Esa noche, Elías y Valeria se reunieron con Mauricio y Gabriel en la suite del hotel. Les contaron sobre el encuentro con el Tano y su disposición a ayudar. Gabriel, a su vez, most