Capítulo 124 – El Deber y el Duelo
La puerta de la comisaría se cerró tras Dario Silver, encontrándose con el aire frío de la tarde y las caras ansiosas de Clara y Leo, que esperaban junto al coche. La expresión del abogado era seria, pero no derrotista.
—¿Cómo está él? —preguntó Clara de inmediato, tomando el brazo de Dario.
—Firme. Confundido, con razón, pero firme —respondió Dario, acomodando su maletín—. El interrogatorio fue duro. Garmendia intentó enredarlo, usar su pasado y su rela