Punto de vista de Adrián
Me senté en el sofá, mirando la puerta que acababa de cerrarse tras mi madre.
Sus palabras seguían repitiéndose en mi cabeza, una y otra vez, como un disco rayado que no podía apagar.
Todos estos años… nunca lo supe. Nunca supe por qué mi padre estaba tan obsesionado con el dinero, con el poder, con mantener las apariencias.
Pero aun así… eso no justificaba lo que hizo. La forma en que aplastó a todos a su alrededor para conseguir lo que quería.
Cómo casi arruinó la vida de Catalina por puro egoísmo.
Óscar había estado pendiente de mí. Aún recordaba la manera en que me dijo que estaba orgulloso de que hubiera defendido lo que era correcto.
Solté un largo suspiro, pasándome una mano por el cabello. No volveré a vivir bajo su sombra. Voy a liberarme.
Saqué el teléfono y llamé a mi equipo.
—Lancen la colección —dije en cuanto alguien contestó.
Hubo una pausa al otro lado y luego una voz, mitad sorprendida, mitad emocionada, respondió:
—¿Estás seguro? Llevamos mes