PUNTO DE VISTA DE Adrián.
No podía esperar a que terminara el día. Durante todo el día, no dejé de mirar la puerta de mi oficina, contando los minutos.
Estar de vuelta aquí, estar cerca de Catalina otra vez... Solo quería abrazarla, sentirla en mis brazos.
Cuando la oficina finalmente empezó a vaciarse, sentí una oleada de emoción. Pronto, solo estaríamos nosotros.
Observé cómo se marchaban los últimos empleados. El lugar se quedó en silencio, tal y como me gustaba.
Sonreí, sintién