Punto de vista de Adrián.
Era otro día y otra oportunidad para provocar a Vera.
Tenía que mantenerla enfadada, mantenerla frustrada, hasta que finalmente se rindiera y dijera las palabras que estaba esperando: «Quiero irme a casa».
Si quería salir de Mauricio, esta era la única manera.
Todo estaba listo. Les había dicho a los mayordomos que prepararan tortitas, pero sin sirope. Huevos, poco hechos y apenas cocinados. Y café solo, sin azúcar ni leche.
Era el plato que menos le gustaba a